<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?><rss version="2.0"><channel><title>Bunla</title><link>https://bunla.com/es/</link><description>bunla.com</description><language>es</language><item><title>Tertius Oculus</title><link>https://bunla.com/es/tertius-oculus/</link><guid>https://bunla.com/es/tertius-oculus/</guid><pubDate>Fri, 16 Jun 2023 12:00:00 +0000</pubDate><description></description></item><item><title>Moon</title><link>https://bunla.com/es/moon/</link><guid>https://bunla.com/es/moon/</guid><pubDate>Wed, 14 Jun 2023 12:00:00 +0000</pubDate><description></description></item><item><title>Desmontar</title><link>https://bunla.com/es/desmontar/</link><guid>https://bunla.com/es/desmontar/</guid><pubDate>Wed, 14 Jun 2023 12:00:00 +0000</pubDate><description>&lt;p&gt;Cuando nacemos tenemos nuestro cerebro abierto al mundo. Tenemos prurito de entender y aprender. Producto de nuestra naturaleza y deseo de supervivencia. Pero esa información que nos entra en la mente, con la que nos formamos un modelo del mundo es siempre errada, sesgada, inexacta. En ese proceso se cuelan arquetipos. Esos de los que Jung hablaba, los sociales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se nos va gran parte del resto de nuestra vida en entenderlos y desmontar muchos que causan mas daño que beneficio en nuestras vidas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero muchos no se preguntan nada, ni desmontan nada. Y viven condenados a la búsqueda de una felicidad simplista y, con frecuencia, dictada por otros.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>if only</title><link>https://bunla.com/es/if-only/</link><guid>https://bunla.com/es/if-only/</guid><pubDate>Mon, 19 Dec 2022 12:00:00 +0000</pubDate><description></description></item><item><title>Amarillo</title><link>https://bunla.com/es/amarillo/</link><guid>https://bunla.com/es/amarillo/</guid><pubDate>Mon, 15 Nov 2021 12:00:00 +0000</pubDate><description>&lt;p&gt;Amarillo. Del latin &lt;em&gt;amarus&lt;/em&gt;, amargo. El color del sol, el color de la enfemedad, el color de los girasoles, el color de la bilis, el color del oro, el color de advertencia…&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y ahí seguimos, nosotros, tratando de embutir significado a una parte visible del espectro, tratando de crear sentido, significado a lo que no tiene.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Cambio</title><link>https://bunla.com/es/cambio/</link><guid>https://bunla.com/es/cambio/</guid><pubDate>Wed, 21 Jul 2021 12:00:00 +0000</pubDate><description>&lt;p&gt;Al despertar nuestra conciencia recoge las vestimentas que dejó la noche anterior junto a la mesa de noche. Son estos ropajes que nos hacen sentir como un ser. Una cohesión de materia y pensamientos. La noche anterior dejamos prendas usadas, prendas con historia. A veces con jirones, otras con nuevos botones de oro. Toda una historia personal. Y en la mañana las recogemos y nos ataviamos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El material de las prendas se desgasta, cambia, azotado por el maldito Crono, el tiempo sin escrúpulos. Pero cambia no cada día, ni cada hora, ni cada minuto; cambia constantemente. En cada instante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A la mente no le conviene entender que en cada instante somos distintos. Dependemos de la inercia del ser, de la entidad de apariencia constante que creemos ser. Solo confesamos que hemos cambiado cuando es inevitable. Cuando comparamos el joven con el adulto, el adulto con el anciano o la sabiduría después de una experiencia particular. Pero en realidad los cambios en nuestra entidad son brutales, frecuentes, incesantes. Pero mantenemos la ilusión, sin pensar que es una ilusión. Ensueños.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En las mañanas recojo mi identidad de ayer, que no es ya la misma. Y tampoco lo es después de este punto final.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Obsesión</title><link>https://bunla.com/es/obsesion/</link><guid>https://bunla.com/es/obsesion/</guid><pubDate>Mon, 19 Jul 2021 12:00:00 +0000</pubDate><description>&lt;p&gt;A sus trece años el joven Pablo encontró una copia maltrecha de las seis piezas para violonchelo solo de Bach. Y digo encontró, pero en realidad redescubrió ese manuscrito perdido de Bach. Pasaron otros trece años practicando cada día esas seis piezas antes de tocarlas en público. Con los años y la insistente práctica se volvió el mejor violonchelista de todos los tiempos. Pero Pablo siguió practicando. En sus noventas alguien le preguntó por qué seguía tocando día tras día si ya se había convertido en el gran Pablo Casals, el mejor chelista de la historia. El contestó que apenas estaba empezando a notar mejoras en su interpretación.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Obsesion. Significa asedio, es decir cercar un area e impedir salir o entrar en ella. Una idea toma control de la mente, y obceca, ciega las entendederas. La obsesión se convierte en la única forma de vivir. La energía vital.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Bernhard</title><link>https://bunla.com/es/bernhard/</link><guid>https://bunla.com/es/bernhard/</guid><pubDate>Fri, 09 Jul 2021 12:00:00 +0000</pubDate><description>&lt;p&gt;Por allá a principios del dos mil viví en una época de afán lector. Un amigo me había sugerido algún libro de &lt;em&gt;Thomas Bernhard&lt;/em&gt;, un autor del que nunca había oído. Terminé fascinado por sus libros, por su rabia, por su nihilismo y sus formas. Ese ritmo especial: Dos pasos adelante, uno atrás. Leerlo es revivir cada idea con una cadencia exquisita y musical. Leí varios de sus libros. Pero mi seso terminó vagando en otras aguas y no leí &lt;em&gt;El Malogrado&lt;/em&gt;, quizás su libro mas famoso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hace poco lo empecé a leer y me sorprendió como si fuera la primera vez que leyera a Bernhard. Con el beneficio de tener una mente quizás mas organizada, con capacidad de apreciar incluso mas sus sutilezas. Ávido y goloso.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Contemplación</title><link>https://bunla.com/es/contemplacion/</link><guid>https://bunla.com/es/contemplacion/</guid><pubDate>Tue, 06 Jul 2021 12:00:00 +0000</pubDate><description>&lt;p&gt;Pensar en lo humano y lo mental, no lo espiritual. No en mitos o historias compartidas en la sociedad. Esa es la reflexión. Entender lo que nos hace mamíferos hoy y ayer; y como adecuar eso a nuestra vida mental. Nuestros modelos de la realidad. Sin el objetivo de pensar en dioses o vidas futuras, sino de disfrutar esta, ahora.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los mitos son las bitácoras del pensamiento humano. El registro de cómo llegamos donde estamos. Información caduca pero importante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nos contamos historias y así avanzamos. O al menos esa es la pretensión, la promesa. Mientras oímos las historias y jugamos con ellas y las mezclamos y las sumamos y las reproducimos; mientras, el reloj universal sigue marcando el tiempo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La última hora debe estar acompañada por una sonrisa.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Variaciones Goldberg de Gould</title><link>https://bunla.com/es/goldberg-gould/</link><guid>https://bunla.com/es/goldberg-gould/</guid><pubDate>Mon, 05 Jul 2021 12:00:00 +0000</pubDate><description>&lt;p&gt;Escuchar las &lt;em&gt;Variaciones Goldberg&lt;/em&gt; de los dedos de Glenn Gould me pone los pelos de punta. Ese tarareo de ultratumba se mete entre los huesos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¿Será el tarareo parte del plan de inmortalidad de Gould? ¿La identidad final de su obra? ¿Comunicación del mas allá? ¿Un sello que rompe la dimensión temporal? Una experiencia metafísica de cualquier manera.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Sueño Ovíparo</title><link>https://bunla.com/es/sueno-oviparo/</link><guid>https://bunla.com/es/sueno-oviparo/</guid><pubDate>Tue, 01 Dec 2020 12:00:00 +0000</pubDate><description>&lt;p&gt;Anoche soñé. Estaba en una villa italiana siguiendo un tour de Christopher Hitchens. Caminábamos por senderos y ruinas y riachuelos. Todos en fila y muy callados. Escuchando.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pasamos por la ribera de un arroyo. A la vera, donde crece la maleza, habían muchos huevos. Concluí que eran de gansos o patos. Alguien del grupo cogió uno. Hitchens notó e inmediatamente cambió su expresión. Regañó a la persona sin emitir sonido alguno.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Justo después descubrí que yo tenía uno de los huevos en mi mano. Decidí esconderlo en mi boca. Cuando Hitchens volteó, sospechando otro crimen ovíparo, decidí morder con toda mi fuerza. Un líquido denso y cálido invadió lentamente toda mi lengua.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>De Rerum Natura</title><link>https://bunla.com/es/de-rerum-natura/</link><guid>https://bunla.com/es/de-rerum-natura/</guid><pubDate>Fri, 12 Oct 2018 12:00:00 +0000</pubDate><description>&lt;p&gt;A veces pareciera que el universo conspira para dirigir nuestras miradas a algo específico. Como un caminar confuso y a trompicones por una calle de una ciudad abarrotada de almas, estrellándonos con personas que luego nos indican sin hablar para donde ir, aunque no hayas preguntado. La naturaleza se confabula con acciones simples pero que al unirlas parecen el arte de una gran y sofisticada organización. La unión de conspiradores del destino.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por azar del cerebro recordé esas tardes en las que iba al Ateneo de Madrid a escuchar a Agustín García Calvo. Recuerdo mis neuronas procurando entender las palabras que salían de su extravagante seso. Casi que podía oir un silbido del vapor producto del esfuerzo mental que mi mente estaba haciendo. Aunque siempre confié en que algo, quizás, se decantaba en mi poso intelectual. Aunque nunca guardé muchas esperanzas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Agustín no solo era un politico, filósofo y poeta; sino también un buen traductor del latin y griego. Buscando entre sus libros, encontré una traducción De Rerum Natura de Lucrecio. Empecé una vorágine de investigación que concluyó con mi lectura de The Swerve de Stephen Greenblatt.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El libro un soso en algunas partes, pero de gran interés en otras, narra la historia del re-descubrimiento de De Rerum Natura por Poglio, un cazador de los libros clásicos del siglo XV. El libro relata el entorno en el que Poglio encuentra el libro. No sin antes darnos mas contexto: de los escritores clásicos latinos y griegos, de la vida cultural antigua, y lamentablemente, de la magnitud de la pérdida sin parangón de escritos y, de forma sistemática, por una nueva plaga mental y política que apareció en los primeros siglos: el cristianismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pasó mas de un milenio para que esta obra saliera de nuevo a sus andanzas. Y lo hizo con vigor, hay que decir, tanto que el autor sugiere que fue en parte el catalizador del renacimiento.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Hormigas</title><link>https://bunla.com/es/hormigas/</link><guid>https://bunla.com/es/hormigas/</guid><pubDate>Thu, 09 Apr 2009 12:00:00 +0000</pubDate><description>&lt;p&gt;Hoy pensé que somos hormigas siguiendo un camino a ninguna parte, tomando decisiones con poca visión, sin perspectiva y, sobre todo, confiando en el instinto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Siguiendo esa lógica evitamos con azar los malos pasos: cuando huele mal, cambiamos de rumbo; cuando se siente bien, seguimos en esa dirección. Y así, hasta que el gran piano de la muerte cae sobre nuestras cabezas y no nos da tiempo ni de caer en la cuenta de que no hay un objetivo final, solo ansias de caminar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pensé así porque me hoy me sentí mas hormiga que nunca.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Lucha</title><link>https://bunla.com/es/lucha/</link><guid>https://bunla.com/es/lucha/</guid><pubDate>Sat, 03 Jan 2009 12:00:00 +0000</pubDate><description>&lt;p&gt;Cada vez entiendo mas que la lucha del hombre es contra si mismo, en su mente, en lugar de estar en el entorno. Una lucha para domeñar demonios propios.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Tren</title><link>https://bunla.com/es/tren/</link><guid>https://bunla.com/es/tren/</guid><pubDate>Wed, 26 Nov 2008 12:00:00 +0000</pubDate><description>&lt;p&gt;Y entonces íbamos en el tren dirección Matlock. A mi diestra un caballero de película de Tarantino: cabellos engominados, botas tejanas, camisa de cuadros embutida en los pantalones, gafas oscuras y grandes anillos. Hablando por teléfono con confianza. Al frente una mujer con un libro. Alza la cabeza y ve esos enormes monumentos que desvelan las centrales nucleares. Por un instante solo se oye el arrullador andar del ferrocarril.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Nexos</title><link>https://bunla.com/es/nexos/</link><guid>https://bunla.com/es/nexos/</guid><pubDate>Mon, 13 Mar 2006 12:00:00 +0000</pubDate><description>&lt;p&gt;Me encanta cuando descubro enlaces entre ideas, cuando soy yo mismo el que las conecta, en mi mente egoísta y enferma. La mayoría resultarían estúpidas desde fuera !vaya si lo reconozco!, pero a mi se me antoja delicioso saber la relación entre el color de una mariposa en un bosque periférico japonés y el patrón que forman las luces de una bicicleta en una calle en una noche sin luna. Esas pequeñas chispas, esos destellos abren mi curiosidad y, hoy, creo, es una de las pocas razones para vivir. Aunque nunca sepas cuando vendrá la próxima y si sabrá a la torta de antología que me comí hoy en la Tate Gallery después de ver la exposición del movimiento Bauhaus, en el último piso del edificio viendo el Támesis y con agradable compañía; O si tendrá la textura, el sabor del ácido que dejan las hormigas al caminar en un árbol amazónico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un barra vertical de un cuadro de Kandinsky puede traerme a la mente esa torre misteriosa de aquél pueblo Macondiano en el que viví y que todavía intento salvar de mi eficiente trituradora de recuerdos. Una figura imposible de Josef Albers que te revuelve el estómago y que convence al cuerpo para que ruegue dejar de ver; y la mente masoquista insiste mientras prepara una nueva visita al Tate Britain para ver aquél cuadro de Francis Bacon que produce la misma sensación insana. Perdurable.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Afuera, en el mundo que la gente llama real, siguen la maraña de relaciones personales, mas enredadas que nunca y que miro desde fuera a pesar de que el hilo me pertenezca. Las miro y me río y me burlo y adivino cómo enredarlas mas y las señalo con el indice mientras la otra mano sostiene mi estomago por la risa que me producen. La risa se transforma en risa nerviosa y mis ojos se tornan rojizos y ahora todo no es tan agradable.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;Non sequitur: Es un privilegio preocuparse solo por el próximo día. Planificar, proyectar, administrar el tiempo en unidades pequeñas.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Vértigo</title><link>https://bunla.com/es/vertigo/</link><guid>https://bunla.com/es/vertigo/</guid><pubDate>Thu, 16 Feb 2006 12:00:00 +0000</pubDate><description>&lt;p&gt;Mogwai. Es la perfecta banda sonora para lo que siento. Siento que mi vida va a demasiada velocidad y yo la miro a mi ritmo, a mi velocidad de metabolismo desde lejos, como ajena. La cosas pasan tan rápidamente que no se pueden digerir, si es que realmente se pudiera. A veces busco a mi diestra algún botón rojo para detener la cinta de la vida pero no lo encuentro. Sin embargo, en ocasiones parece ralentizarse y me siento en un pasillo de supermercado probando unos canapés de atún. Asquerosos pero irresistibles por no tener mas opción. En cuanto los pruebo e intento irme zonas mas interesantes, la vida se da cuenta de su descuido y todo vuelve a la velocidad insana, al vértigo. Todo vuelve a ser veloz, la gente corriendo por Oxford Street para llegar a encender la tele rápidamente y ver algún programa morboso (o realities como le llaman ahora). Cada uno con sus audífonos escuchando su propia banda sonora, entreteniendo la realidad. La gente en las oficinas moviendo sus dedos encima de botones alineados, sin parar, como huyendo de si mismos por necesidad. El viejo que corre al autobús y la puerta que se cierra justo a su espalda. La ambulancia que pasa contaminando con sus luces el campo visual aún mas, si cabe.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hoy hubo otro momento de pausa en esta cinta transportadora. Me encontré a punto de una desasosiego supremo cuando me di cuenta que pertenecía a un grupo, hecho de la nada, que estaba esperando para entrar al metro, cien personas, junto a las maquinas, con nuestros carnets pidiendo servicio. Ovejas esperando su alimento, su destino, con ansias de movimiento y sin poder moverse, como peces alienados que golpean los cristales de su pecera una y otra vez.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Incluso el clima va rápido, hoy hizo sol, llovió granizo, llovió, volvió a hacer sol, hizo frío, esta mañana fue gris y ahora esta igual que todos los días.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¿Dónde esta el botón?&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Vivienda</title><link>https://bunla.com/es/vivienda/</link><guid>https://bunla.com/es/vivienda/</guid><pubDate>Wed, 04 Jan 2006 12:00:00 +0000</pubDate><description>&lt;p&gt;De la búsqueda de habitación me quedan muchas imágenes si no impactantes bastantes curiosas. Recuerdo el piso de los coreanos, en el que tuve que quitarme los zapatos y ponerme unas “chanclas de invitado” de tres tallas menos, otro de asiáticos que parecía el resultado de una tormenta. El piso de las tailandesas que me recibieron con una gran sonrisa en la entrada. También me recibió un olor muy fuerte a comida tailandesa (que me gusta pero no impregnada en las cosas del día a día: muebles, moqueta, etcétera). Recuerdo el piso de un ejecutivo soltero de una zona empresarial de Londres: Canary Wharf. Grandes rascacielos y gente en corbata oscura y caminando de prisa con sus grandes vasos presuntamente desechables de café de la cadena mas cercana. Y sus estaciones de metro: las mas amplias, iluminadas y modernas que vi, después de recorrer gran parte del &lt;em&gt;tube&lt;/em&gt; londinense. Era un piso de soltero. En la cocina, sin usar, miles de &lt;em&gt;tetrabricks&lt;/em&gt; de jugo de naranja. “¿La lavadora también es secadora?”, pregunto. “No lo se, creo que si, nunca la he usado”.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otra habitación que me enseñaron que tenía dentro todavía a una chica francesa recién levantada y con evidente resaca. A veces preguntaba “¿cuánta gente vive aquí?”. Algunas veces recibía un: “en el momento 10 personas… En total”, en otras: “en esta habitación una pareja de japoneses que viven aquí hace 12 años, en esta otra una de Indios, y en la de más allá vive un polaco”. Una vez, en un teléfono me contesto un señor, diciendo que no quería perder el tiempo y que si quería ver la habitación en plan serio. Me recogió en coche en la estación y, yo, con mi tradicional pesimismo y visión de peligro en cada cosa, tuve que pensar mil veces si subirme o no.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Finalmente me enseñaron una prisión perfecta: con su sanitario, espejo, sin luz natural, en el bajo de la típica casa victoriana, sanitario compartido con 2? 12? 20? personas, y calefacción, todo incluido por módicas 120 libras a la semana, 1 mes de depósito, y una semana que se la queda la agencia por el favor; y sobre todo, garantizado que no hablaras con ningún otro humano. Hubo una oferta de dos australianas de diecinueve años, que necesitaban a un inquilino para compartir la casa de tres habitaciones. “¿harán muchas fiestas, no?”, preguntó yo, sabiendo que no me iba a quedar con la habitación después de hablar 30 minutos con ellas. “bueno, somos jóvenes y es la primera vez que salimos de Oz”. “ah!”, respondo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En algunos pisos me recibían muchos pares de ojos desde el sofá o comedor, como un banco de peces a un submarinista. Eso si, me he dado cuenta que la ciertos grupos, hacen negocio con los pisos: rentan una casa y luego lo alquilan a estudiantes (como yo), haciéndose con la plusvalía correspondiente. En fin, que podría haber tomado fotos a todos los sitios que fui para hacer una estudio sociológico de la vida de inmigrante en Londres, pero no fui capaz. Hasta he vivido una huelga de trenes: “este tren no para en la siguiente estación por la huelga”, se escucha en los altavoces de toda la red de metro que recuerdan a Orwell. La gente no se inmuta, no hay ni una queja ni un diálogo.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Sensación</title><link>https://bunla.com/es/sensacion/</link><guid>https://bunla.com/es/sensacion/</guid><pubDate>Sat, 10 Dec 2005 12:00:00 +0000</pubDate><description>&lt;p&gt;En las mañanas, antes de despertar, tengo una extraña sensación. En los pocos segundos que tardo en despertar totalmente, mi mente intenta reencontrarse con la historia de vida que dejó al dormir. Me siento como una serpiente que ha mudado de piel solo para dormir, piel que luego tendrá que volverse a poner. Un afán enfermizo de buscar la ropa que llevaba todo el día anterior (ropajes que cargan personalidades y, una y solo una historia personal). En esa búsqueda que a veces se me hace eterna, exploro muchos posibles caminos. Alguna vez pensé que despertaría siendo un médico depresivo de un gran hospital neoyorquino, bombero valiente pero con poco trabajo en Katmandú, conserje del palacio Real de algún monarca Africano, mendigo desterrado de las calles céntricas de Praga, un baquiano viejo de algún río tropical, un sicópata en tratamiento en algún psiquiátrico insalubre, un preso con cadena perpetua en alguna cárcel hacinada, un consultor engranaje de una gran empresa, un vendedor de lotería ciego que habla con confianza con el señor del quiosco, un vendedor de discos ilegales en una ciudad legalista, un joven ácrata propagador de ideas revolucionarias, un panadero que lleva despertándose a las cuatro de la mañana desde hace cincuenta años para hacer el pan, un conductor aburrido de cara abatida y con ganas de terminar la jornada para ir a casa a encender la tele, un alto ejecutivo pensando cómo suplir su dosis de cocaína para el fin de semana mientras hace un swing al hoyo tres, un vendedor telefónico de artilugios innecesarios, un habitante selvático que debe recorrer doce kilómetros para ir a trabajar en el granero del caserío mas cercano.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Sátiro</title><link>https://bunla.com/es/satiro/</link><guid>https://bunla.com/es/satiro/</guid><pubDate>Sun, 27 Feb 2005 12:00:00 +0000</pubDate><description>&lt;p&gt;Anoche, digo, esta mañana, después de una larga velada con algunos amigos, me disponía a volver a casa andando. El frío y el cansancio me obligaron a tomar la decisión de ir en taxi. Caminando por la carretera junto a la línea de los coches, veía cómo pasaban los taxis sin su luz de libre. De repente uno de ellos se detiene 10 metros mas allá y enciende su luz verde. Con la inercia que llevaba, paso junto a la ventanilla del taxi, le hago señas para ver si está en servicio realmente. “Que sí”, me dice con un gesto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Me subo al taxi, le doy la dirección y empieza su discurso. “No sabes lo que me ha pasado hace un momento, macho!”. “¿Qué cosa?”, digo. El taxista empieza a contarme que llevó a un hombre hace unas horas, con el que después de ver una pareja follando en un coche cercano y de ver unas revistas pornográficas, se dedican al onanismo grupal y todo producto de una casualidad digna de película mala. Luego me habla de otro “servicio” que hizo con un personaje que se ofreció para hacerle una felación y él, con falsa reluctancia, dijo que sí.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Finalmente, y al llegar a mi calle y cerca del portal de mi casa, dice: “por eso, por aquí estamos a la orden”. “No, más allá, el otro portal”, le digo. Y me bajo en un portal cercano al mio. Le pago soltando las monedas desde varios centímetros de sus manos y me bajo haciendo el paripé de estar buscando las llaves. Con el rabillo del ojo veo que ha dado la vuelta en el taxi y me apresuro a subir a mi casa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al llegar a casa hago inventario de lo sucedido. La luz la encendió porque me vio, sí que estaba de “servicio” (y no lo que me dijo que justo iba a rescatar a un amigo varado), el golpe que le dio un borracho al cristal del taxi hizo que supiera lo peligroso que era este taxista (porque gracias a mi, según él, no había parado y no se había bajado a romperle las costillas al desconocido con la “varilla que tengo debajo del asiento”).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No deja de asombrarme que después de estar hablando de situaciones similares que me suceda una como esta. La probabilidad de encontrar un taxista sátiro en una noche madrileña es muy baja.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Recordaba el mismo día la película &lt;em&gt;Blue Velvet&lt;/em&gt; de David Lynch. El mundo tiene muchos ángulos, muchas cosas pasan de las que no nos damos cuenta o que tendemos a olvidar que están allí. Para explicar de una forma maniqueísta, existen dos mundos, uno de maldad, infamia, surrealismo; y otro superficial. Existen puertas para ir de un lado a otro y ayer yo abrí una, la del taxi. Vi y la cerré. El mundo es uno y todo lo que te puedas imaginar, pasa. Todo.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Eso</title><link>https://bunla.com/es/eso/</link><guid>https://bunla.com/es/eso/</guid><pubDate>Wed, 05 Jan 2005 12:00:00 +0000</pubDate><description>&lt;p&gt;Pasa el tiempo mientras esperamos eso. El Eso que ni siquiera sabemos qué es. Pero lo esperamos. Dirigimos nuestras acciones hacia la inmediatez esperando la llegada de Eso. Eso que es lo que da significación a nuestras vidas. Eso que no sabemos si podremos resistir cuando aparezca. Algunos buscamos otros esos en otros sitios, proyectamos nuestro Eso en otras cosas, circunstancias, deseos. Vemos a Eso como el cenit de nuestra miserable vida (que dejaría de serlo entonces).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¿y si el Eso aparece un día? ¿Si lo ves muy cerca? Desconcierto, desasosiego, incertidumbre, inestabilidad, miedo. El suelo se mueve, los cimientos se tambalean, la aparente estabilidad mental desaparece, pierdes el control. El Eso, la perfecta conjunción, desestabiliza de una forma definitiva. Sucumbimos ante el Eso de una forma patética, triste, mortal. Pero nos atrae como la luz a los insectos y con la misma capacidad de estos para tomar el control. Nuestra perdición.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Encías</title><link>https://bunla.com/es/encias/</link><guid>https://bunla.com/es/encias/</guid><pubDate>Sun, 12 Dec 2004 12:00:00 +0000</pubDate><description>&lt;p&gt;Una playa pequeña. Era el mar, pero encerrado. Entre paredes altas. Como una piscina muy profunda a medio llenar. Con el color mítico del mar caribeño: arenas blancuzcas, aguas verdes y azules, transparentes. Justo antes estaba detrás, encima de la manta. En actitud de picnic de película de los cincuentas. A todos nos explicaban la forma de contar, los números. De repente quedo solo con los profesores. Me dirijo a aquella playa donde encuentro a la gente feliz dentro del agua y una amiga con los pies en vaivén desde el borde de la claustrofóbica piscina. ¿Qué pasa no te gusta el agua? ¿Está fría? No, dice ella, lo que pasa es que no me encuentro del todo bien. Me siento a su vera. ¿Qué tienes? Mira, dice. Y con su mano izquierda descolgando de su brazo (que aparece como un gran apéndice de detrás de su cabeza) agarra el labio superior y lo estira hasta muy arriba inclinando simultáneamente la cabeza hacia atrás. Veo todo. Ahora entiendo. Sus encías se han separado de sus dientes, veo su cráneo, veo los agujeros de los ojos, los agujeros de la nariz. Una radiografía viviente. Vaya extraño movimiento del brazo, pensé.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Migas</title><link>https://bunla.com/es/migas/</link><guid>https://bunla.com/es/migas/</guid><pubDate>Sun, 05 Dec 2004 12:00:00 +0000</pubDate><description>&lt;p&gt;Una mano. Veo de repente un pequeño hilo negro, muy fino, muy corto en un poro de la mano derecha. Con la otra mano (e inexplicablemente con una tercera, sin dar demasiada notoriedad al hecho) tomo el cabo del hilo. Empiezo a halar y me doy cuenta que el hilo se mueve. Se mueve cual lombriz que escapa, en su tierra. Con las otras dos manos intento pillarla, que no se escape, sera algo malo. La pillo pero en cuanto voy tirando de ella me voy enterando de su verdadera longitud. Esta enredada con las entrañas de la mano, con los tendones con los huesos y con todo el mecanismo. Sigo tirando, el “hilo” empieza a romper la piel y la mano de repente esta totalmente abierta. Es una incisión perpendicular a los dedos. Con la mano abierta y con las otras sigo intentando retirar al extraño animal. Caen &lt;em&gt;ex machina&lt;/em&gt; migas de un pan amarillo. Termino la labor, junto los extremos para que el cuerpo haga su trabajo y una definitivamente las partes. Lo hace, curiosamente, recuerdo las migas amarillas, ahora tengo que volver a abrir, con fuerza. Duele, dolor, mucho. Allí están las migas, hay que sacarlas. Sacudo la mano invirtiéndola para ayudarme de la gravedad. Caen las migas, caen las ruecas y caen también todas las ruedas dentadas que hacen que funcionen, mitad metal, mitad biología. Desespero. Como si abrieras un reloj muy complicado, solo para verlo y salen por los aires las mil piezas que lo componen. Tremendo desaguisado. Despierto con dolor de cabeza.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Pilla Dedos</title><link>https://bunla.com/es/agarra-dedos/</link><guid>https://bunla.com/es/agarra-dedos/</guid><pubDate>Tue, 21 Sep 2004 12:00:00 +0000</pubDate><description>&lt;p&gt;La funcionaria de la policía que debe pillar el dedo del inmigrante para poner su huella en el papel oficial. Si contáramos cuántos dedos tiene que pillar a diario, dedos untados de metro, de paella, de humores, de cualquier cosa! Dedos descoloridos, dedos extraños, algunos dedos con pinta de peligrosos. Su servidor mira de reojo cómo pilla un dedo realmente extraño y con pinta de ser el último dedo que tocarás y la mira, y ve cómo se le dificulta la labor aséptica. Primero con un clínex y luego, ante el problema, termina dejando el clínex a un lado y entregándose al azar. Ser funcionario en la policía es una labor de riesgo.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Asidero</title><link>https://bunla.com/es/asidero/</link><guid>https://bunla.com/es/asidero/</guid><pubDate>Tue, 09 Mar 2004 12:00:00 +0000</pubDate><description>&lt;p&gt;Somos estúpidos. Sucede con no poca frecuencia que olvidamos el sin sentido de vivir con la falsa idea de que encontramos un asidero en la gente, en otras personas en lo que representan, en su potencial relación con nuestra humanidad. Tamaña estupidez, siempre terminamos despertando, recordando que esos asideros solo están en nuestra cabeza y que esta “gente asidero” no solo no lo es, sino que ni siquiera se han enterado que ellos mismos se sostienen de falsas cuerdas, que usan falsos pivotes. Que esto no tiene sentido y por supuesto, qué duda cabe, que un falso asidero no puede ser a su vez un asidero. Es estúpido también recordarlo.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Anestesia</title><link>https://bunla.com/es/anestesia/</link><guid>https://bunla.com/es/anestesia/</guid><pubDate>Wed, 11 Feb 2004 12:00:00 +0000</pubDate><description>&lt;p&gt;Podría empezar este escrito con “vaya mierda” o con algún eufemismo par a esto que se ha dado en llamar Vida. Pero no, empezaré contando cómo ocurrió todo. Era una noche de viernes como cualquier otra. De esas en la que buscas cómo perder la conciencia: ¿esta vez con un whisky o con cervezas?. Lo de la compañía esta resuelto. Así, en mi soledad del viernes me decidí a ir a un bar de la calle Normandía. Un bar parecido a ese que imaginas y cuya una particularidad es que me permite pasar por la calle de las putas, bueno una de las calles donde las putas trabajan. Esa calle es el único lugar donde cualquier persona se puede sentir querida por otra. Da igual que sepas que es por interés, vamos, por dinero que casi es lo mismo hoy en día. Por esa s falsas ilusiones me gustaba ir a ese bar de la calle Normandía. Una vez allí la camarera de tez morena me insinuó que tenía que abandonar la mesa para que otras personas con mas consumo hicieran su gasto. Así fue como me vi saliendo del bar de la calle Normandía sin percatarme de que había un personaje en el suelo cerca del quicio de la puerta exterior. Estaba fuera de si. Hablaba de dios, de su suerte y de la cantidad de borregos que entraban al bar. Este señor era uno de aquellos a los que la lucidez trastornó, a los que la lucidez hace cambiar de mundo, o por lo menos de lo que creemos que es nuestro mundo. Qué mas da si la droga lo llevó a ese estado. Que importa si fuera antes un arquitecto afamado que probó por primera vez cocaína en un diecisieteavo piso de la zona empresarial. Que mas da si era un artista que necesitaba drogarse para abrir puertas. Lo que importa es que estaba allí diciendo verdades. Y así con la mentalidad de borrego caminé hacia la plaza. Decenas de jóvenes con sus amigos bebiendo y pasando el rato. Comprando licor barato porque el dinero que les dan sus padres no es suficiente. Jóvenes haciendo que hacen algo, haciendo que disfrutan, o disfrutando al hacerlo. ¿Qué disfrutan? Disfrutan el hecho de poder hacer lo que están haciendo, lo que marcan los demás que debes hacer. Lo que hace todo el mundo o por lo menos la mayoría del mundo. ¿Porqué habría de ser de otra forma? Unos pocos tragos, un cigarrillo de marihuana perfectamente armado que los mejores amigos ponen mas fuerte. Y nada mas, ya habrá tiempo para otras cosas. No hay que utilizar todos esos pequeños oasis de felicidad a la vez. Cada cosa a su tiempo para poder soportar esto mal llamado Vida. Ya podrán luego ser arquitectos o artistas y fumar y ser aceptado haciéndolo y controlando, porque controlas todo aquello que hace la mayoría, si eres un drogadicto minoritario eres escoria y no tienes ni idea del control. Jóvenes que vivirán hasta pasados los 30 en casa de sus padres y que les importa un rábano qué pasará mañana o qué paso ayer. Carpe diem dicen algunos, sin saber qué significa. ¿A alguien le importa? Luego a los treinta y tantos, después de estudiar para ser arquitectos o artistas saben que deben emanciparse y lo han estado preparando durante años. Ahora es la carrera por el tener y a veces por el hacer. Corre! Corre! Que te dejan, que luego no podrás hacer tanto dinero. Que con dinero se mueve todo!… Es una realidad. Se repiten tópicos en sus breves momentos de reflexión: el dinero no da la felicidad, pero se necesita. Praxis! Praxis! Ay de aquellos que viven pensando en tonterías! A hacer dinero. Que afán de los borregos por estar en la mitad del sándwich: tu trabaja, trabaja y genera deudas para que tengas que trabajar mas. Nosotros te diremos qué es felicidad y como te puedes “realizar”, es decir nosotros te diremos lo que significa la palabra Progreso. Te diremos cómo gastar tu dinero y cómo hacerlo de tal forma de que no cese tu felicidad y de una forma singular, que te permitirá pasar por este mundo con anestesia.&lt;/p&gt;</description></item><item><title>Primus</title><link>https://bunla.com/es/primus/</link><guid>https://bunla.com/es/primus/</guid><pubDate>Tue, 09 Dec 2003 12:00:00 +0000</pubDate><description>&lt;p&gt;De nuevo aquí un lunes o mejor dicho martes (después del llamado puente de la constitución). Lo único bueno del día es su carácter gris, húmedo, depresivo. El resto es lo mismo. Otro día alienado, alienándonos nosotros mismos (y algunos sin darse cuenta).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Algunos peleles de carácter &lt;em&gt;cyberpunk&lt;/em&gt; rezan por el surgimiento del control de las máquinas (en parte por el placer de demostrar su clarividencia) y no recuerdan que ya nos tienen controlados, nos tienen… y lo aceptamos. Otros, de esos mismos seres, confían en una futura alianza entre máquinas y la élite para controlar a la población; y no saben que eso ya ocurre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otros se escandalizan al leer en libros sobre el control estatal (o del partido, o del sistema, o del libre mercado, llamase como quiera) a través de las drogas y no saben que eso ya ocurre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El libre albedrío: vaya ocurrencia.&lt;/p&gt;</description></item></channel></rss>
